23 mayo 2007

Monologos con Xitin



Querido Xitin, esta mañana me levante a desgana, como si me arrancasen de la cama o lo que es peor, "como si me obligasen a subirme a un mundo del que hoy quería pasar".
Me pregunto si estaré deprimida por estas sensaciones que ultimamente me sacuden, pero llego a la conclusión de que ni siquiera eso me lo puedo permitir.
Cuando a los humanos se nos pone la pena negra sobre los hombros, solemos convertirnos en automatas que deabulan sin saber muy bien donde dirigirse. Que suerte la tuya que tu cerebro ni aniliza ni disecciona realidades, sin embargo que no me hablen de tu capacidad de amor y respeto, eso si que lo tienes superior a muchos humanos que conozco.
En días como este en que las horas pasan lentas y la angustia se asoma como una invitada de piedra, añoro tu capacidad de simplicidad, la de alegrarte simplemente, dejandote suelto en el parque, o cuando te doy el último y mejor trozo de mi bocadillo.
Creo que en estos ultimos años perdí esa frescura que tu posees y yo añoro, conozco al enemigo pero titubeo al enfrentarme a él, se que desconoces de esas farfulladas complicaciones de los hombres pero apesar de eso tus ojos en estos momentos me dan el descanso del guerrero.
Buenas noches Xitin